
Este PSOE no gana para disgustos. A las catastróficas cifras de la Crísis Económica se une de nuevo la sombra de las negociaciones en las que hay demasiado follaje impidiendo que entre la claridad.
Mañana, miércoles, le preguntarán a Rubalcaba y él, como viene siendo habitual, se jactará y reíra o intentará reírse de un parlamentario que le está haciendo las preguntas que muchos españoles desearían hacerle. Rubalcaba se ríe de los españoles y de sus representantes en el parlamento, gobierna para su electorado pero ignora y se ríe de los que no le votan.
El único consuelo que me queda como ciudadano es la labor incansable que un diputado como Ignacio Gil Lázaro lleva a cabo cada día en busca de la verdad, de forma infatigable. La labor de ese señor, es la que les deberíamos exigir a todos nuestros parlamentarios.
Cuando alguien no tiene nada que esconder, nada teme; los nervios de Rubalcaba son cuanto menos dignos de mención y debate. Diputado Gil Lázaro ¡Enhorabuena y Gracias!